93 Castigos en la escuela 2

El profesor mencionado castigaba con una saña increíble. El castigo más común era que un alumno pusiera la mano abierta enfrente del profesor y éste le golpeara en la palma de la mano con un palo redondo. No convenía quitar la mano porque entonces la represalia era peor. A un niño le hizo poner las cinco puntas de los dedos juntos y le dio con el palo. El profesor le dio mal y le arranco una uña entera. La única reacción del profesor hacia el alumno fue que se limpiara la herida y que se fuera a casa. Los padres no podían hacer nada en aquella época porque hubo alguna denuncia pero no prosperó. Los profesores tenían muchísima autoridad y campaban a sus anchas, exactamente igual que los alumnos ahora.

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secuencias de Luis María Vital Sevillano